Si piensas que Cantabria en invierno es solo lluvia y quedarse encerrado, te estás perdiendo la mejor parte de la historia. Sí, va a llover (no nos engañemos, esto es el Norte), pero también vas a disfrutar de los acantilados de la Costa Quebrada, los Picos de Europa con un «abrigo» de nieve espectacular y ese ambiente de pueblo auténtico que el verano se carga con tanto turismo.
Eso sí, lanzarse a la aventura en invierno sin previsión es arriesgado. Aquí la clave es tener un Plan B (y un C) bajo el brazo por si el viento decide que ese día no es el mejor para subir al teleférico.
En esta guía te comparto mis 12 planes favoritos para disfrutar de Cantabria en invierno cuando aprieta el frío. Rutas tranquilas, cuevas para los días grises, pueblos con encanto y buenos sitios donde entrar en calor, un destino perfecto si estás pensando qué hacer en España en invierno.
Vamos con lo importante. 👇
| 🌡️ Clima en invierno | Suave pero cambiante: 8–14 °C, lluvias frecuentes, viento habitual en costa y temporales puntuales. |
| 🎯 Estrategia clave | Alternar costa + interior + planes indoor. Imprescindible Plan B y C cada día. |
| ⭐ Zonas imprescindibles | Santander, Costa Quebrada, Liébana (Potes + Fuente Dé), Costa Occidental y Oriental. |
| 🌆 Santander en invierno | Bahía, paseo marítimo, Palacio de La Magdalena, Centro Botín, miradores con mar bravo. |
| 🌊 Costa y acantilados | Costa Quebrada (Arnía, Portio, Bolao), Cabo Mayor, Faro de Ajo (Okuda). |
| 🏞️ Naturaleza top | Desfiladero de La Hermida, Marismas de Santoña, valles de Liébana, Costa salvaje. |
| 🚶 Rutas fáciles (invierno) | Hayedo de La Zamina, Tagle, Suances–Ubiarco, senderos llanos en marismas. |
| 🎒 Plan estrella | Teleférico de Fuente Dé (según viento y mantenimiento) + paseos alternativos en el valle. |
| 🏘️ Pueblos con encanto | Santillana del Mar, Comillas, San Vicente de la Barquera, Liérganes, Potes. |
| ⛰️ Planes indoor / lluvia | Cueva El Soplao, Altamira (Neocueva), MUPAC, museos en Santander. |
| 🌊 Playas en invierno | Oyambre, Langre, Sardinero, playas de Ajo (paseo y fotografía). |
| 🍲 Gastronomía clave | Cocido lebaniego, rabas, sobaos pasiegos, quesada, queso picón. |
| 🛁 Spas y termalismo | Balneario de La Hermida, Hotel Real (Santander), Solares, Puente Viesgo. |
| 📸 Mejor momento para fotos | Tras un frente: cielos limpios, mar movido, nieve en Picos y luz baja invernal. |
1. Santander en invierno
Santander es el refugio perfecto para el invierno cántabro. ¿Por qué? Porque es una ciudad diseñada para disfrutar del paisaje sin sufrir el clima: puedes estar viendo el mar bravo o la bahía cómodamente mientras te tomas algo a cubierto. Si el tiempo se pone feo en la montaña, Santander siempre es el Plan B que nunca falla.

Paseo marítimo y Bahía de Santander
En invierno, la Bahía de Santander recupera su calma y es territorio de los locales. La luz entre diciembre y enero es fotográficamente mágica; al ser una luz baja, crea sombras largas y contrastes dramáticos que en verano son imposibles de captar.

Palacio de La Magdalena
Visitar La Magdalena en temporada baja te regala el recinto para ti. Tendrás todo el tiempo para disfrutar de las vistas más impresionantes hacia la Isla de Mouro, especialmente cuando el mar está revuelto. Es, sin duda, una de las postales invernales más bonitas de la costa..
💡Plan B Garantizado: Si el cielo está cubierto, el interior del palacio es un gran recurso. Solo un punto clave: revisa los horarios de visita, que fuera de verano son más reducidos.


Miradores en días de mar revuelto
Ver el mar en días de temporal es un espectáculo natural inolvidable. El Faro de Cabo Mayor, los acantilados de Mataleñas y La Maruca se convierten en observatorios premium para capturar la fuerza del oleaje.
⚠️ Advertencia: Cuando hay alerta costera, la regla es simple: no te acerques a zonas expuestas. Es un error común que cometen muchos visitantes; disfruta el espectáculo desde una distancia prudente.

Centro Botín / Museo de Arte Moderno y Contemporáneo
El Centro Botín y el Museo de Arte Moderno son el recurso que tienes que tener en mente para los días de lluvia. El Botín es especialmente inteligente: Su diseño te mantiene conectado con la bahía porque puedes verla perfectamente desde dentro sin mojarte. 📸 Para la mejor foto: Si buscas la mejor foto, la pasarela de cristal que mira a la ría es un éxito seguro.

2. Costa Quebrada en invierno | Ruta por los miradores
La Costa Quebrada es el tramo más salvaje de Cantabria. Se llama así porque el mar ha ido «rompiendo» la costa hasta crear un paisaje de rocas afiladas, islotes (llamados urros) y acantilados que parecen de otro planeta. En invierno, con el mar bravo, el espectáculo es todavía mejor. Pasear por aquí es como ver la historia de la Tierra grabada en las rocas, con formas imposibles que han resistido la fuerza del Cantábrico durante miles de años.
Playa de Arnía
Es la joya de la corona de la Costa Quebrada. Lo que la hace única son sus «urros», esos islotes de roca afilada que sobresalen del agua. En invierno, caminar por su sendero superior es un espectáculo, especialmente cuando el mar golpea con fuerza las formaciones de piedra. Si vas con marea baja, podrás ver la plataforma de abrasión, un suelo de roca que parece un tablero cuadriculado gigante. Es, sin duda, el sitio donde más fotos vas a sacar.

Playa de Portio
Situada muy cerca de la Arnia, Portio es una playa más pequeña y recogida, flanqueada por paredes verticales de roca que impresionan nada más verlas. Es un rincón mucho más tranquilo y menos conocido, ideal si buscas un sitio donde bajar a la arena y sentirte rodeado de acantilados sin las multitudes de otros puntos más famosos. El paseo que conecta Portio con las calas vecinas es muy fácil y perfecto para un día de sol invernal.

Acantilado el Bolao
Este no es un sitio de playa al uso para bañarse, sino un rincón dramático y salvaje. En El Bolao encontrarás las ruinas de un antiguo molino de piedra abandonado junto a una cascada que cae directamente al mar desde los acantilados. En invierno, cuando el río baja con fuerza y el Cantábrico está bravo, la combinación es increíble. Hay un banco de madera allí mismo donde te puedes sentar a ver cómo rompen las olas; es uno de esos lugares donde se siente de verdad la fuerza del norte.

3. Potes y el Desfiladero de La Hermida
Mientras otras zonas de montaña se quedan desiertas, aquí la vida sigue igual: las tiendas están abiertas, los restaurantes funcionan a pleno rendimiento y el ambiente no decae. Es el lugar perfecto para vivir la montaña cántabra sin complicaciones, porque ofrece ese equilibrio de estar rodeado de picos gigantes pero con la comodidad de tener todos los servicios a mano..
⚠️ Antes de salir, consulta siempre el estado de la carretera en la web de la DGT o redes locales. Tras varios días de lluvia fuerte, es común encontrar piedras en la calzada o cortes puntuales por saneamiento de las mallas de seguridad.

Parada Esencial
Antes o después de visitar Potes, el Monasterio de Santo Toribio de Liébana es una parada esencial. Es un importante punto de peregrinación (custodia el Lignum Crucis) y su ubicación elevada, a pocos minutos al oeste de Potes, ofrece una vista panorámica excelente del valle.
Este tipo de paisajes de montaña y pueblos tranquilos se disfrutan especialmente en invierno y conectan muy bien con otras zonas del norte, como Asturias.

Casco histórico y Puente Viejo
Puente Viejo, el punto de unión de los ríos Deva y Quiviesa. Al cruzarlo, entras directamente en el laberinto de calles empedradas. En invierno, al no haber aglomeraciones, se recorre con mucha más calma, pero es fundamental llevar calzado con suela de goma: la piedra antigua de las cuestas, cuando está húmeda o tiene algo de musgo, resbala muchísimo.

Balneario de La Hermida (bonus)
El Balneario de La Hermida es el plan de cierre perfecto para el frío, ofrece aguas termales, vistas al desfiladero y un ambiente que no tiene nada que ver con la temporada alta. Funciona especialmente bien si hace frío, si ha llovido o si vienes de una ruta corta, es un plan indoor con vistas, muy superior a cualquier alternativa urbana.
💡Consejo: El Desfiladero de La Hermida (carretera N-621) es espectacular, pero requiere precaución. Tras lluvias intensas, es común la incidencia de desprendimientos menores o retenciones por obras de mantenimiento.
4. Teleférico de Fuente Dé en invierno
Su funcionamiento en invierno depende totalmente de la meteorología. No es una cuestión de nieve, sino de viento. El sistema cuenta con sensores que detienen las cabinas automáticamente si las ráfagas superan los límites de seguridad, lo cual es frecuente en las cumbres de Picos de Europa durante los meses de frío.
El factor más importante que debes tener en cuenta es el mantenimiento técnico anual. El teleférico suele cerrar por revisión durante aproximadamente un mes, generalmente entre finales de enero y febrero. Antes de planificar el día, es obligatorio consultar su web oficial para confirmar que no coincide con estas fechas y que el viento permite el ascenso ese día concreto. Consulta el estado oficial aquí

Alternativa si está cerrado
Si el servicio se suspende por viento, el día no está perdido. Tu plan debe pivotar inmediatamente hacia:
Ruta de Espinama: Un paseo fácil desde Fuente Dé hasta el pueblo de Espinama, ideal para disfrutar del paisaje del valle a baja cota y conectar con la gastronomía local.
Mogrovejo: Está a mitad de camino entre Potes y Fuente Dé. Es un pueblo de arquitectura lebaniega perfecta, con una torre medieval y casas de piedra.
5. Pueblos con encanto en invierno
La elección de un pueblo en invierno debe ser estratégica, buscando aquellos cuya arquitectura o ubicación costera se beneficien de la tranquilidad. Estos pueblos no son solo «encantadores», son piezas clave del patrimonio que se disfrutan mejor sin el factor multitudinario.
Santillana del Mar
Santillana del Mar en invierno es un destino radicalmente distinto al del resto del año. La gran ventaja de visitarla en esta época es que el pueblo recupera su silencio y permite caminar por sus calles empedradas sin las aglomeraciones habituales. Al no haber multitudes, el ambiente medieval se siente mucho más real y puedes detenerte a observar cada detalle de las casonas y palacios de piedra sin prisas. Es el momento perfecto para disfrutar de la arquitectura del conjunto histórico con total tranquilidad, moviéndote a tu ritmo por un escenario que parece haberse detenido en el tiempo.

Imprescindibles en Invierno:
- Colegiata de Santa Juliana: La pieza central. Visitar el claustro y el templo con calma permite una apreciación real de la arquitectura románica.
- Torre de Don Borja y Palacio de los Velarde: Las dos estructuras señoriales más emblemáticas del pueblo.
- La Arteria Principal (Plaza Mayor a Colegiata): El recorrido peatonal que conecta la Plaza de Ramón Pelayo (Plaza Mayor) con la Colegiata. Este es el camino de mayor valor arquitectónico.
💡 Consejo: El casco antiguo está íntegramente empedrado. En días de lluvia o heladas matinales, el riesgo de resbalón es alto. Utiliza calzado de montaña con suela de goma para garantizar la tracción y la seguridad.

Comillas
Comillas funciona perfectamente en cualquier época del año, y en invierno ofrece la oportunidad de ver sus dos paradas imprescindibles con detenimiento.
El Capricho de Gaudí, una de las obras modernistas más singulares de Cantabria, permite una apreciación real de sus detalles arquitectónicos.
Junto a él, el Palacio de Sobrellano completa un eje de arte y arquitectura. En invierno el conjunto se recorre en un ambiente despejado, ideal si buscas combinar cultura y un paseo por uno de los cascos históricos más cuidados de la región.


San Vicente de la Barquera
Pocos lugares en el norte de España concentran tantos elementos en tan poco espacio: una fortaleza medieval, un puente de piedra de 28 arcos y vistas directas a la alta montaña desde el nivel del mar. San Vicente de la Barquera conserva la estética de las antiguas villas marineras, con un casco histórico elevado que ofrece una panorámica completa de la costa y las playas cercanas.

Imprescindibles en Invierno:
- Iglesia de Santa María de los Ángeles: La joya del casco histórico. Situada en la parte alta (Puebla Vieja), su arquitectura gótica ofrece excelentes fotografías.
- Castillo del Rey: Ubicado junto a la Iglesia, proporciona la mejor perspectiva de 360° sobre el pueblo, la ría y el mar Cantábrico.
- Puente de la Maza: Aunque es un punto de paso, ofrece la panorámica más famosa del pueblo con la ría en primer plano. Ideal para fotografías al atardecer.
💡Consejo: Si hay aviso de oleaje fuerte, céntrate en la visita al Castillo del Rey y la iglesia de Santa María de los Ángeles. Evita por completo las zonas bajas del paseo marítimo expuestas al golpe de mar.

Liérganes
Liérganes es uno de los pueblos más destacados del interior de Cantabria, declarado Conjunto Histórico-Artístico. Su núcleo urbano, especialmente el barrio de El Mercadillo, es un ejemplo de arquitectura clasicista de los siglos XVII y XVIII, con casonas de piedra y balcones de madera bien conservados. Se sitúa a los pies de las «tetas de Liérganes», dos colinas que marcan el perfil del valle del Miera.
Imprescindibles en Invierno:
- Puente Mayor (o Puente Romano): El emblema del pueblo. Es el punto perfecto para la fotografía del río Miera, con la neblina invernal ofreciendo un ambiente único.
- Barrio de El Mercadillo (Plaza de Valdecilla): Es el corazón histórico, concentrado en la Plaza del Marqués de Valdecilla y las calles adyacentes. Aquí se encuentran las casonas más valiosas, incluyendo el Palacio de Elmercadillo y la emblemática Casa de los Setién.
- La Leyenda del Hombre Pez: El elemento cultural más singular. La visita se centra en la estatua de bronce, ubicada bajo el Puente Mayor, a orillas del río Miera. Es un contrapunto temático que narra la famosa leyenda popular de Francisco de la Vega Casar, el vecino que, según el mito, desapareció en el río y fue hallado años después en Cádiz con apariencia de ser marino.

6. Marismas de Santoña, Victoria y Joyel
El Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel es el principal humedal de la costa cantábrica. Abarca más de 3.500 hectáreas repartidas entre once municipios y sirve como punto estratégico para las rutas migratorias de aves entre Europa y África. Su ecosistema se divide en tres áreas diferenciadas donde la influencia de las mareas condiciona el paisaje de rías, canales y llanuras de fango.
Centro de Interpretación de las Marismas de Santoña
Es el punto de referencia para entender el ecosistema de este humedal. Ubicado en el puerto de Santoña, en un edificio conocido por su arquitectura en forma de barco, ofrece información técnica sobre las rutas migratorias y la biodiversidad de la zona. Es una parada práctica para planificar las rutas de senderismo y observación de aves por el parque.
💡 Consejo: revisa los horarios antes de ir, ya que en temporada baja suelen cambiar con frecuencia.
Miradores y observatorios
Para maximizar el avistamiento de aves, céntrate en los observatorios de La Arenilla y Bengoa. Ambos destacan por su buena accesibilidad y por ofrecer visibilidad incluso en jornadas frías o con cielos cubiertos. Si llevas prismáticos, la experiencia mejora de forma notable.

Paseos a pie fáciles en el entorno del parque
Además de los observatorios de marisma, el entorno natural del parque ofrece senderos sencillos y bien mantenidos. Son recorridos llanos, sin dificultad y compatibles con días fríos o nublados. Eso sí, requieren coche para moverse entre las distintas zonas.
- Zona Este: Monte Buciero (Santoña)
Ruta del Faro del Pescador: una ruta clásica y equilibrada para el invierno. Sendero fácil, bien marcado y con un plus fotogénico, especialmente durante la marea alta o con mar movido. El recorrido es lineal y se realiza íntegramente en el Monte Buciero.
Punto de inicio: Busca Faro del Pescador Santoña. - Zona Oeste: Marisma de Joyel (Arnuero)
Senda Interactiva Marisma de Joyel: la opción perfecta para una inmersión breve y efectiva en el ecosistema. Es una ruta circular fácil, de unos 2,5 km, con pasarelas de madera y senderos llanos, muy adecuada para el invierno.
Punto de inicio: Busca Molino de Castellanos (Arnuero).
Fauna invernal (aves migratorias)
La concentración de aves migratorias es máxima en el corazón del invierno. Quien visite la zona podrá observar especies como la espátula, distintas variedades de garzas, cormoranes y limícolas. Con paciencia y suerte, se han registrado avistamientos de águila pescadora por aquí. Ver tanta variedad junta es un espectáculo y solo por eso ya merece la pena acercarse al parque en esta época del año.
7. Rutas de costa y montaña (5–10 km)
Esta selección de rutas recorre algunos de los puntos más significativos de la geografía cántabra: la Ermita de Santa Justa en Ubiarco, la Torre de San Telmo en Tagle, el Faro del Caballo y el singular bosque de La Zamina. Cada itinerario destaca por un elemento clave, ya sea su arquitectura integrada en el paisaje o su formación geológica, ofreciendo opciones tanto para caminatas suaves por la costa como para ascensos por bosque.
Hayedo de La Zamina (San Roque de Riomiera)
La ruta del Hayedo de la Zamina es un itinerario circular de aproximadamente 9,5 kilómetros que comienza y termina en el barrio de La Concha, en San Roque de Riomiera. El recorrido presenta un desnivel positivo de unos 450 metros y transcurre por la cabecera del valle del Miera. El trayecto combina senderos tallados en roca, zonas de pastizal con cabañas pasiegas y el propio bosque de hayas, que se desarrolla sobre un terreno calizo de carácter kárstico.
| 👣 Tipo de ruta | Circular. |
| 📏 Distancia | 9,4 km aprox. |
| 📈 Desnivel | 420 – 450 metros. |
| ⏱️ Tiempo estimado | 4 horas. |
| 📍 Punto de inicio | Barrio de La Concha (San Roque de Riomiera). |
| ⭐ Hito principal | El interior del hayedo, donde los árboles crecen directamente sobre las grietas de la roca caliza. |
| ⚠️ Precauciones | Terreno de roca caliza muy resbaladizo con humedad o hielo. Riesgo de desorientación por niebla y presencia de grietas profundas ocultas bajo las hojas. |
Acantilados de Tagle (Suances)
Los acantilados de Tagle, situados entre la playa de El Sable y la Punta de Ballota, definen este sector de la costa central de Cantabria. Se caracterizan por sus paredes verticales de roca caliza y praderías que llegan hasta el borde del mar. Es un punto estratégico para observar la fuerza del Cantábrico, especialmente en invierno, y para visitar las ruinas de la Torre de San Telmo, una antigua atalaya medieval ubicada sobre el acantilado.
| 👣 Tipo de ruta | Lineal (Senda costera). |
| 📏 Distancia | 4 km aprox. (ida y vuelta entre Tagle y Santa Justa). |
| 📈 Desnivel | Mínimo (prácticamente llano con repechos suaves). |
| ⏱️ Tiempo estimado | 1 hora y 30 minutos. |
| 📍 Punto de inicio | Aparcamiento de la Playa de Tagle (El Sable). |
| ⭐ Hito principal | Torre de San Telmo y vistas panorámicas de la costa desde los acantilados de Punta Ballota. |
| ⚠️ Precauciones | Zona muy expuesta al viento. Mantener distancia de seguridad con el borde del acantilado, especialmente en días de temporal o con ráfagas fuertes. |

Suances – Ubiarco (Suances)
Este recorrido une dos de los puntos más singulares de la costa cántabra: el entorno de la Punta del Dichoso en Suances y la Ermita de Santa Justa en Ubiarco, esta última encastrada en una cavidad natural bajo el acantilado. Es una ruta ideal para quienes buscan combinar el senderismo suave con la fotografía de paisaje, permitiendo observar el plegamiento de las rocas y la erosión marina en puntos clave como la Punta Ballota y la ensenada de Cabrera.
| 👣 Tipo de ruta | Lineal (Senda costera). |
| 📏 Distancia | 10 km aprox. (solo ida). |
| 📈 Desnivel | 200 – 300 metros acumulados (toboganes suaves). |
| ⏱️ Tiempo estimado | 3 horas y 30 minutos (solo ida). |
| 📍 Punto de inicio | Faro de Suances o Playa de los Locos. |
| ⭐ Hito principal | Ermita de Santa Justa (Ubiarco), una construcción del siglo XVI situada dentro de un pliegue del acantilado. |
| ⚠️ Precauciones | Existen tramos de senda estrecha cerca del borde; en días de viento fuerte o suelo muy embarrado, se recomienda usar las pistas interiores paralelas para mayor seguridad. |

Faro del Caballo (Santoña)
El Faro del Caballo es uno de los puntos más conocidos de la costa cántabra, no por su edificio (fuera de servicio desde los años 90), sino por su acceso. Situado al pie de los acantilados del Monte Buciero, el único acceso a pie implica descender y volver a subir 763 escalones de piedra con una pendiente muy pronunciada. Es un recorrido de gran exigencia física que requiere calzado adecuado y una planificación basada en el estado del tiempo y las mareas.
| 👣 Tipo de ruta | Lineal (desde el pasaje de Santoña) o circular (vuelta al Monte Buciero). |
| 📏 Distancia | 10 km aprox. (ruta circular completa). |
| 📈 Desnivel | 763 escalones de bajada y su posterior subida (equivalente a un edificio de 50 plantas). |
| ⏱️ Tiempo estimado | 3 a 4 horas (dependiendo de la forma física). |
| 📍 Punto de inicio | Final del paseo marítimo de Santoña (Fuerte de San Martín). |
| ⭐ Hito principal | La escalinata de piedra y el entorno del faro al pie del acantilado. |
| ⚠️ Precauciones | Extremas en invierno. Los escalones están desgastados y son muy resbaladizos con humedad. No recomendada para personas con problemas de rodilla o vértigo. Es imprescindible llevar agua. |

8. Planes para días de lluvia en Cantabria
Si el tiempo no acompaña para estar en la costa o la montaña, Cantabria tiene opciones de sobra para seguir disfrutando del viaje sin mojarse. Lugares como la Cueva El Soplao, Altamira o los museos de Santander son el plan B perfecto. Son visitas bajo techo que te permiten aprovechar el día al máximo, con el añadido de que en las cuevas la temperatura siempre es agradable, haga el frío que haga fuera.
Cueva El Soplao
La Cueva El Soplao, situada en la Sierra de Arnero, es uno de los mejores planes de interior en Cantabria para días de lluvia. Descubierta durante labores mineras, destaca a nivel mundial por su alta concentración de excéntricas (formaciones caprichosas que crecen en todas direcciones). Al ser una actividad subterránea, la temperatura se mantiene constante en torno a los 12–13 °C durante todo el año, lo que la hace independiente de las condiciones meteorológicas exteriores.
💡 Consejo: Los fines de semana y puentes entre diciembre y marzo, la reserva anticipada es obligatoria. El aforo se llena rápidamente en cuanto el pronóstico anuncia lluvia, por lo que debes asegurar tu plaza con semanas de antelación. Puedes consultar información y comprar tus entradas directamente en la web oficial de El Soplao 🔗 aquí.

Cuevas de Altamira (Neocueva)
En Santillana del Mar, la Neocueva es una réplica exacta de la cueva original, diseñada para proteger las pinturas auténticas del deterioro. Ofrece una experiencia inmersiva donde se reproducen las condiciones lumínicas y espaciales de hace 15.000 años.
Junto a la cueva se encuentra el Museo de Altamira, que ofrece una visión completa de la vida en la Prehistoria. Al ser un espacio totalmente cubierto y climatizado, permite conocer el arte rupestre más famoso del mundo sin depender de la meteorología, con el valor añadido de que todo el recorrido está adaptado y es accesible.
💡 Para planificar: Recuerda que los lunes cierra por descanso y que sus horarios en invierno son más acotados. Consulta la web oficial para optimizar tu tiempo y evitar un desplazamiento fallido. Compra tus entradas oficiales a través del Banco Santander 🔗 aquí

Museos y alternativas indoor
Si buscas refugios en la capital o planes culturales adicionales:
- Santander (Refuerzo): El Centro Botín y el MAS (Museo de Arte Moderno y Contemporáneo) ya mencionados en la Sección 1 son tu Plan A en la capital.
- MUPAC (Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria): En Santander. Ofrece un recorrido excelente y es una alternativa menos saturada que Altamira.
9. Playas de Cantabria en invierno
Sin aglomeraciones, las playas cántabras en invierno son un espectáculo, al igual que las de Asturias. Ya sea perdiéndote en la inmensidad de Oyambre, bajando a los acantilados de Langre o paseando por el Sardinero, descubrirás una cara mucho más salvaje y especial del norte.
Playa de Oyambre
La playa de Oyambre es una de las más espectaculares de Cantabria, sobre todo en invierno, cuando está prácticamente desierta. Situada entre Comillas y San Vicente de la Barquera, forma parte de un Parque Natural que incluye dunas, rías y marismas. Es una playa de campo abierto, muy extensa, que ofrece una de las mejores panorámicas de la región: el contraste directo de las olas del Cantábrico con los Picos de Europa al fondo.

Playa de Langre
La playa de Langre es, para muchos, la más bonita de Cantabria por su espectacular entorno. Está rodeada de acantilados verticales de unos 25 metros de altura que caen directamente sobre la arena, creando una especie de anfiteatro natural. En invierno, el verde de los prados llega hasta el mismo borde del precipicio, y el contraste con el azul del mar es increíble. Es un lugar salvaje y tranquilo, perfecto si buscas desconectar y disfrutar de la naturaleza en estado puro.

Playa del Sardinero
El Sardinero es mucho más que una playa; es el corazón del Santander más elegante. En invierno, pasear por su Gran Casino y los jardines de Piquío es un clásico que no falla. Lo mejor de esta zona es que puedes disfrutar del mar Cantábrico con todas las comodidades de la ciudad a un paso. Es el lugar perfecto para ver un amanecer espectacular o disfrutar de un café frente a la costa mientras observas a los valientes que surfean o se bañan durante todo el año.

10. Gastronomía de invierno + dónde comer bien
En Cantabria, la gastronomía invernal es una estrategia de supervivencia y disfrute. Se basa en platos de cuchara contundentes, productos locales con denominación y sobremesas largas, esenciales para resetear el cuerpo después de un paseo frío por la costa o la montaña. Aquí están los cuatro pilares ineludibles.
Cocido lebaniego (sí o sí)
El Cocido Lebaniego es el gran imprescindible si visitas la zona de Potes y los Picos de Europa. A diferencia del montañés, que lleva alubias, este se prepara con el garbanzo de Potes, un garbanzo muy pequeño, de piel fina y muy tierno. Es un plato contundente y lleno de sabor, ideal para disfrutar de un plato caliente en cualquier restaurante de la zona.

Ya que este plato es originario de la comarca de Liébana, su consumo se optimiza en la zona de Potes.
Sobaos pasiegos y Quesada
Productos con Denominación de Origen. El sobao, con su base de auténtica mantequilla de los Valles Pasiegos, es el combustible perfecto antes de iniciar cualquier ruta. La quesada, por su parte, es el postre ideal para rematar una comida de montaña. Busca siempre artesanos locales.

Queso picón
Potente, azul y con un toque salino distintivo. El Queso Picón Bejes-Tresviso (DOP) es el complemento perfecto para una tabla de embutidos o para acompañar un vino tinto de la zona. Es un producto que demuestra el carácter fuerte del invierno cántabro.

Rabas
Si hay algo que une a todos los cántabros es sentarse en una terraza (o dentro del bar si el día está gris) a compartir una ración de rabas. Se sirven recién hechas, con un rebozado fino y crujiente que no enmascara el sabor del calamar. Es el acompañamiento perfecto para un vermú o una cerveza mientras disfrutas del ambiente local de ciudades como Santander, Santoña o San Vicente de la Barquera.

Dónde comer (opciones fiables sin patrocinio)
Para un viaje sin margen de error, estas opciones son contrastadas y fiables, ubicadas estratégicamente en el itinerario:
- Casa Cayo (Potes): La referencia ineludible para el auténtico Cocido Lebaniego y cocina tradicional de montaña.
- Bodega Cigaleña (Santander): Excelente selección de vinos, alta calidad de producto local y una barra perfecta para raciones de nivel.
- La Inesperada (Comillas): Cocina de producto local y buen pescado, con una relación calidad-precio que garantiza la satisfacción en un entorno turístico.
11. Spas y experiencias cálidas para invierno
Cantabria ofrece una red de balnearios y spas que no son solo relajación, sino un recurso para desconectar después de jornadas de rutas o exposiciones al frío.
Castilla Termal Solares
Este hotel balneario no es un spa moderno al uso; es una joya de la Belle Époque que utiliza las famosas aguas del manantial de Fuencaliente. En invierno, el contraste de su arquitectura clásica con el calor de sus aguas mineromedicinales crea una atmósfera de refugio histórico única en Cantabria.
Spa del Gran Hotel Balneario de Puente Viesgo
El spa de Puente Viesgo es, posiblemente, el más completo de la región. Su instalación estrella, el Templo del Agua, es un circuito de unas dos horas diseñado para que te olvides del mundo. Lo que más impresiona al entrar es su enorme cúpula acristalada y los ventanales que rodean la piscina, permitiéndote ver los jardines y el paisaje del valle mientras flotas en agua termal.
12. El Faro de Ajo (Okuda) y la Costa Oriental
Este lugar une la fuerza de los acantilados cántabros con el estilo de Okuda San Miguel. El Faro de Ajo es ahora una de las paradas favoritas para quienes buscan una foto distinta en la costa gracias al diseño lleno de colores que el artista plasmó en su estructura.
El contraste del faro
El edificio destaca por sus colores y formas geométricas. Es una visita rápida que merece la pena solo por ver cómo encaja el arte urbano en un paisaje tan tradicional como el del Cabo de Ajo.
Si buscas la mejor luz para fotografiar los colores del faro es mejor ir por la mañana. A esa hora el sol resalta mucho más los tonos que durante el atardecer.

Acantilados y paisaje de invierno
En esta época lo más impresionante es el entorno salvaje. El Cabo de Ajo está muy expuesto al mar y ver cómo rompen las olas contra las rocas es un espectáculo increíble.
Existe un sendero corto que rodea el faro y pasa por varios miradores naturales. Es la opción ideal si te apetece disfrutar del mar bravo sin necesidad de realizar una ruta de senderismo larga.
Playas en solitario
Desde el faro se puede llegar caminando a las playas de Cuberris y La Arena. En invierno estos arenales están prácticamente vacíos y pasear por ellos es una de las mejores experiencias que ofrece la costa oriental.
⚠️ Seguridad en la costa Como sucede en el resto de acantilados de la región es fundamental mantener siempre una distancia de seguridad. Evita acercarte a los bordes si hay aviso de fuerte oleaje o si el viento sopla con intensidad.
Clima en Cantabria en invierno | Lo que debes saber
El invierno en Cantabria es suave para estar en el norte: temperaturas frescas, mucha variabilidad y una combinación típica de nubes, claros y días de lluvia. No es un invierno extremo, pero sí muy cambiante, perfecto para planes mezclados entre interior, costa y refugios como cuevas o museos.
| Clave | Información |
|---|---|
| 🌡️ Temperatura | 8–14 °C de media; mínimas suaves en la costa y más frías en el interior. |
| 🌧️ Lluvia | Alta probabilidad: 12–15 días de lluvia al mes. Imprescindible plan B. |
| ❄️ Nieve | Frecuente en Picos de Europa y zonas altas; ocasional en valles altos. |
| 💨 Viento | Temporales puntuales del norte y oeste; mar muy movida en la costa. |
| 🌥️ Cielos | Días variables: nubes + claros. Atardeceres muy fotogénicos en la bahía. |
| 🎯 Mejor momento | Días fríos y estables tras un frente → luz nítida y buena visibilidad. |
Mapa completo para recorrer Cantabria en invierno
Aquí tienes el mapa completo con todos los puntos mencionados en la guía: pueblos, rutas, miradores, playas, cuevas y spas. Ideal para organizar tu viaje de forma rápida.
Preguntas frecuentes sobre viajar a Cantabria en invierno
¿Merece la pena viajar a Cantabria en invierno?
Sí, merece mucho la pena si buscas tranquilidad, paisajes salvajes y una experiencia más auténtica. En invierno hay menos turismo, los pueblos se recorren con calma, la costa muestra su cara más espectacular y la gastronomía cobra todo el sentido. Eso sí, es clave planificar bien y combinar costa, interior y planes bajo techo.
¿Hace mucho frío en Cantabria en invierno?
No suele hacer frío extremo. Las temperaturas medias oscilan entre 8 y 14 °C, especialmente suaves en la costa. En el interior y zonas de montaña puede hacer más frío y aparecer nieve, sobre todo en los Picos de Europa, pero no es un invierno duro comparado con otras regiones del norte de España.
¿Llueve mucho en Cantabria en invierno?
La lluvia es frecuente, especialmente entre diciembre y febrero, con una media de 12 a 15 días de lluvia al mes. Por eso es importante viajar con un Plan B: cuevas, museos, spas o pueblos bien preparados permiten disfrutar del viaje incluso en días grises.
¿Qué ropa llevar a Cantabria en invierno?
Lo ideal es vestirse por capas:
– Chaqueta impermeable y cortavientos
– Forro polar o abrigo ligero
– Calzado impermeable con buena suela
– Paraguas o chubasquero
– Gorro y guantes si visitas zonas de montaña
No hace falta ropa de frío extremo, pero sí protección contra la lluvia y el viento.
¿Es buena idea visitar los Picos de Europa en invierno?
Sí, pero con precauciones. Los valles como Liébana y Potes se disfrutan mucho en invierno. El Teleférico de Fuente Dé depende del viento y del mantenimiento, por lo que es imprescindible consultar su estado antes de ir y tener rutas alternativas a baja cota si está cerrado.
¿Se pueden hacer rutas de senderismo en Cantabria en invierno?
Sí, siempre que elijas rutas adecuadas. En invierno funcionan mejor:
– Senderos de costa
– Rutas por marismas
– Caminos a baja o media altitud
Hay que evitar rutas técnicas o de alta montaña si hay nieve, hielo o niebla, y revisar siempre la previsión meteorológica.
¿Qué pueblos son mejores para visitar en Cantabria en invierno?
Algunos de los más recomendables en esta época son:
– Santillana del Mar, por su tranquilidad
– Comillas, ideal para combinar arquitectura y paseo
– San Vicente de la Barquera, espectacular con mar bravo
– Liérganes, perfecto para un plan tranquilo de interior
– Potes, la base ideal para explorar Liébana
Son pueblos bien preparados y con servicios abiertos todo el año.
¿Cuál es el mejor mes para viajar a Cantabria en invierno?
Enero y febrero son los meses más tranquilos, ideales si buscas cero masificación. Diciembre combina ambiente navideño con menos turistas que en verano. El mejor momento suele ser después del paso de un frente, cuando el cielo se despeja y la luz es espectacular.

